Es evidente que los lugares donde vivimos y trabajamos influyen en nuestra salud.

La Geobiología estudia la relación e interacción entre la Tierra y los seres vivos, por lo que trata todos aquellos aspectos de origen natural que en un entorno pueden afectar a la salud o al bienestar de las personas que se encuentran en él.
Se trata de una «Ciencia del Hábitat» que engloba parte de la física, la geología, la biología, la química, la ecología, la arquitectura, etc... Mediante esta ciencia es posible conocer, localizar y analizar todos aquellos aspectos de origen natural que pueden convertir un lugar en nocivo para la salud de las personas que hacen uso del mismo.

Cada vez conocemos más y mejor todos aquellos factores geobiológicos que pueden influir de una forma u otra en la salud de las personas, desde el propio campo magnético terrestre, las redes telúricas Hartmann y Curry, las corrientes de agua subterránea, las discontinuidades del terreno, las chimeneas cosmotelúricas, el electromagnetismo, las radiaciones (de origen natural y artificial), o las ondas de forma, hasta la orientación de los edificios o la geometría sagrada. La Geobiología se encarga de la localización y análisis de todos estos factores para poder determinar cómo afectan a la salud de las personas que se encuentran en un entorno determinado.

Hoy en día aún es normal que mucha gente no descubra esta ciencia hasta que, ante un problema más o menos grave de salud, la medicina tradicional o alternativa común no les ofrece una explicación razonable ni una solución aceptable; es ahí donde, al oír hablar de la Geobiología, piensan… ¿por qué no?… quizás las características geobiológicas de mi vivienda o mi lugar de trabajo está influyendo en mi salud…!