La radiación es el flujo saliente de energía de una fuente cualquiera en forma de ondas electromagnéticas o, propiamente, esa misma energía.

La radiación, por su propia naturaleza, es dañina para la vida. En pequeñas dosis, puede dar inicio a cadenas de sucesos que conducen al cáncer o producen lesiones genéticas. En grandes dosis, puede matar células, dañar órganos y causar la muerte de forma rápida.
Las lesiones causadas por dosis elevadas suelen hacerse evidentes en cuestión de horas o días. El cáncer, no obstante, suele tardar varios años en aparecer. Algunas enfermedades y malformaciones hereditarias provocadas por daños genéticos tardan generaciones en mostrarse; los afectados pueden acabar siendo los hijos, nietos o descendientes más remotos de la persona irradiada.
Es bastante fácil identificar los efectos inmediatos y agudos de las dosis altas; sin embargo, es bastante más difícil fijar los efectos ‘tardíos’ de las dosis bajas, al tardar más tiempo en hacerse evidentes.
No siempre es fácil establecer una relación causa-efecto, ya que tanto el cáncer como las lesiones genéticas no son específicos de la radiación sino que suelen tener otras causas.
Las dosis deben alcanzar un cierto nivel para provocar lesiones agudas, aunque no para ser causa de cáncer o daños genéticos. La dosis más insignificante puede ser suficiente para provocarnos efectos nocivos; por ello, ningún nivel de exposición a la radiación puede ser considerado seguro.
Una persona expuesta a una dosis de radiación determinada no quiere decir que está destinada a padecer cáncer o lesiones genéticas; simplemente incurre en un riesgo mayor que otra no esté irradiada. El riesgo aumenta a medida que lo hace la dosis.

Propagación de la Radiación

Una onda electromagnética es la propagación en el tiempo y el espacio de los campos eléctricos y magnéticos producidos por cargas eléctricas en movimiento. Es, por tanto, la forma de propagación de la radiación electromagnética.

La radiación electromagnética cumple con el principio de dualidad onda-partícula y experimenta, por tanto, comportamientos ondulatorios (difracción, reflexión, refracción,…) y también comportamientos de partículas (cuando interacciona con la materia para transferir una cantidad fija de energía).
El fotón o ‘cuanto de luz’ es la partícula elemental responsable de las manifestaciones cuánticas del fenómeno electromagnético y es la partícula portadora de todas las formas de radiación electromagnética; tiene una masa invariante cero y viaja en el vacío a la velocidad constante de la luz (≈ 300.000 m/s).

Las ondas electromagnéticas transportan así energía aunque no transporten masa, y tienen mayor energía a mayor frecuencia y menor energía a menor frecuencia.

La producción de radiación electromagnética se divide en dos grupos:

Natural: Radiación que se produce sin intervención del ser humano.
Artificial: Radiación que se produce por intervención del ser humano.