Junto con las corrientes de agua, las chimeneas cosmotelúricas son las geopatías más agresivas que podemos encontrar hoy en día.

Se podría representar una chimenea cosmotelúrica cómo un cilindro invisible que se eleva verticalmente, atravesando todos los pisos de un edificio sin resultar afectado. Su diámetro suele estar entre 1 y 3 metros.

Las chimeneas son un fenómeno que se puede encontrar por todo nuestro entorno, y están repartidas de forma anárquica; incluso pueden superponerse de dos en dos, o más. Podemos encontrar varias en cualquier inmueble, incluso se pueden detectar dos o tres en una sola estancia. Del mismo modo, en muchos lugares es un fenómeno poco frecuente.

Su espacio interior no es homogéneo. En la parte central está la zona más activa de la chimenea, denominada ‘núcleo’, ‘eje’ o ‘corazón’, y su diámetro variaría dependiendo del de la chimenea (unos 10 a 30 cms en las más corrientes). A partir de este eje, detectamos varias zonas reactivas, presentándose como círculos concéntricos. La última zona constituye el borde de la chimenea. El valor energético es mayor (menos perjudicial) conforme nos alejamos del centro.