Las corrientes de agua subterránea, tanto naturales como artificiales son, posiblemente, la principal fuente de nocividad dentro de las geopatías de origen natural.

Tenemos que ser conscientes de los graves problemas de salud que puede suponer el hecho de vivir sobre la vertical de corrientes de agua subterránea.
Todo indica que la radiación natural terrestre que desde el interior del planeta llega hasta la superficie, resulta de alguna forma ‘amplificada’ al atravesar cualquier corriente de agua que encuentre en su camino ascendente. Éste es el principal motivo por el cual aquellas personas que viven, trabajan o duermen sobre la vertical de alguna de estas corrientes de agua, acaban viendo afectada de forma negativa su salud.

Otro factor es el que tiene que ver propiamente con la biología de nuestro cuerpo. Todas nuestras células tienen polarización (tienen su norte y sur) y utilizan el magnetismo natural de la Tierra como referencia para su equilibrio.

Un terreno o suelo, que seco podría ser aislante de la corriente eléctrica, se convierte con el agua en un suelo conductor de esta corriente. La tierra seca es aislante; si a un terreno le añadimos agua lo convertimos en conductor, y si además le añadimos sal, será todavía más conductor. Por lo tanto, allí donde se encuentra el agua subterránea es donde seguramente circulará preferentemente la electricidad, tanto la natural del electromagnetismo de la Tierra, como la artificial. Si hay, por ejemplo, una línea de alta tensión cercana, la ‘pérdida’ de esta línea circulará preferentemente por donde haya agua subterránea.
Esta conducción de electricidad genera unos campos magnéticos en su entorno (siempre que hay una corriente eléctrica se genera un campo electromagnético a su alrededor) y, por tanto, una alteración de la electricidad atmosférica que afecta y altera directamente a quien se encuentre en el lugar.

La fricción del agua en movimiento de las corrientes subterráneas contra las superficies que la limitan produce corrientes eléctricas que se desplazan en el mismo sentido que ella y que generan así un campo magnético. Físicamente el agua es poco permeable al magnetismo, lo que supone una mayor concentración de líneas de campo magnético terrestre en sus bordes.v
Dormir, por ejemplo, en la vertical de una corriente de agua perturba la regeneración celular y no permite que la glándula pineal pueda segregar melatonina (hormona activa para la reparación celular). Los síntomas son múltiples, dolores de cabeza, dolores articulares, disfunciones orgánicas, depresión y a largo plazo puede llegar a derivar en enfermedades neurodegenerativas, leucemia, tumores, cáncer, etc.

Aunque el agua es fuente de vida, la presencia de agua subterránea suele tener siempre un efecto desvitalitzador para los seres vivos situados en la superficie de estos terrenos. El efecto nocivo es todavía más pronunciado si este agua pasa rápidamente y si sigue una falla o grieta del suelo.